Algunas ideas personales
Hola a todos, espero que las cosas estén marchando en orden por esos lados. Estoy aproverchando de postear (hace un tiempo hubiese sido muy raro que escribiera esta palabara) algunos comentarios que he hecho en la página. Para empezar con esto, y como es recomendado, lo haré por el comienzo...
Es realmente inquitante ver como los índices de pobreza en los 10 últimos años han disminuido en una cantidad abismantemente inferior (por darle el beneficio del movimiento, de casi 22% a un poco menos del 19%), comparativamente respecto del período anterior de misma duración (de 45% a 22%). Los motivos que se podrían plantear para esto son diversos, pasando desde quienes planteen este problema desde la dimensión macroeconómica de disminución del crecimiento (donde pasamos de un PIB un poco superior al 7% a uno inferior al 4,5% entre estos períodos); hasta tocar argumentos de gestión pública. Si bien ambas razones probablemente tengan altos grados de influencia, también es cierto que en los últimos años el gasto social (o inversión, como se prefiera ver, y yo quiero pensar en términos de inversión) ha aumentado considerablemente, correspondiendo este año a dos dígitos porcentuales del presupuesto fiscal. Por lo tanto, cabe la pregunta ¿Qué pasa? ¿Cuáles son las variables preponderantes?. Personalmente, creo que la principal causa de este freno va por una falta real de compromiso personal y verdadera entrega de uno mismo, y creo que esa es la condición de mayor preponderancia en la que tenemos que ser rigurosos, sin descuidar esta gran cualidad en otros ámbitos.
Es relativamente fácil disminuir niveles de pobreza tan altos como el 45% presentado en el año 87, ya que con sólo la inyección de recursos estas tasas podían bajar, sin la necesidad de meterle tanta cabeza y entrega, pero llega un punto donde las lucas no bastan, y aunque sigamos poniendo recursos en esa caja negra (ya que muchas veces la pobreza es algo ajeno, en lo que no nos interesa meter las manos y descubrir), los índices no cambiarán. Creo que justamente este es el estado al que hemos llegado en los últimos años, donde a pesar de que hemos multiplicado los recursos, la situación no cambia sustancialmente. Estoy convencido que lo que falta es conocer realmente como la pobreza operativiza y la operativizamos en nuestra sociedad, y para eso no hay otra forma que meterse en ella, vivirla (aunque creo que esta palabra puede sonar bastante patuda desde gente como nosotros, pero espero que entiendan lo que quiero decir), ya que, desde el real conocimiento, es la única manera de proponer acciones que puedan producir cambios. En este sentido, creo importante tener en cuenta los siguientes ámbitos de acción:
· El diseño de planes de acción, programas, instrumentos, etc, etc, etc….,no puede surgir desde cuatro paredes, encerrados en nosotros mismos. Cada problema, cada grupo de personas, tiene variables y operatividad particulares, por lo que para realizar un buen diseño es necesario sumergirse en ello. No entenderemos las debilidades y potencialidades que puede tener un proyecto si no conocemos sobre lo que trabajamos, no podemos creer que plantearemos acciones de real impacto desde el asiento de un observador. Pienso que esta ha sido una falencia hasta el momento entre todos nosotros, tanto en el sector público como privado.
· Es fundamental entender que estos procesos no son inmediatos y que es vital que tengamos la capacidad de comprometernos durante su desarrollo. Sabemos la gravitancia que juega la confianza en estos procesos, por lo que es necesario comprometer la voluntad, la frustración, la complicidad, la perseverancia, la piel, el tiempo, el acompañamiento en ellos. Creo que este es un punto que nos lleva al límite de la convicción, y que lamentablemente, también creo que es uno en los que fuertemente hemos fallado como sociedad. Los proyectos exitosos que he podido ver, tienen esta componente como eje central de su articulación.
· Creo que debemos mirar la pobreza en nuestro país como un problema dimensionable, en cierta forma acotado, y enfrentarlo desde esa óptica. Tenemos un escenario (y la posibilidad) muy distinto al de África e, incluso, de la mayoría de los países de Latinoamérica, donde el problema de la pobreza es indimensionable, prácticamente una verdadera cruzada insalvable. En este sentido, creo que si bien los problemas estructurales de la pobreza que tienen relación con las posibilidades y la movilidad social necesitan medidas más profundas, tengo la convicción de que podemos reducir fuertemente la extrema pobreza en nuestro país. Esto también sería una señal potente de aliento hacia nuestros vecinos, demostrando que la constancia y lucha valen la pena.
· Existe un dicho que encuentro muy pertinente a como creo que hay enfocar las acciones, y dice así: “La torta se come de a pedazos”. Esto tiene fuerte relación con el punto anterior, y es que creo que las dimensiones de la pobreza en nuestro país, sin descuidar las medidas transversales y de largo plazo, permiten que vayamos enfocándonos en núcleos de trabajo, preocupándonos de hacer en estos núcleos un trabajo de excelencia. Esto también está forzosamente ligado al diseño de las acciones planteado con anterioridad, ya que tomar estas estrategias de acción, permite y obliga un diseño de mayor profundidad.
· El involucramiento del mundo privado, donde sabemos el rol crucial que esto juega, se facilitará y logrará un mayor impacto cuando tengamos la capacidad de invitarlos a desafíos claros, motivantes e innovadores. La generación de este tipo de invitaciones nace cuando realmente entendemos las potencialidades y oportunidades de los proyectos que estamos realizando, al igual que sus debilidades, lo que sólo pasa con el real conocimiento. Los proyectos exitosos que he podido ver en este sentido cumplen fuertemente con esta características, donde el involucramiento privado (y de otras instituciones) no ha sido solamente a través de ponerse con plata, sino que se ha logrado una verdadera compenetración de ellos en el proyecto, haciéndolo propio. Creo que de esta forma se genera una real integración social.
No quiero dejar de recalcar la importancia que tiene meterle cabeza a la forma de abordar este tema, pero también creo que todas estas palabras, que todas nuestras palabras, son sólo música si no estamos dispuestos a entregarnos por entero, ser rigurosos en esto, asumiendo que esta entrega tiene costos…creo que entonces la nueva pregunta que surge es saber si realmente estamos dispuestos a asumirlos…
Ahora, este es nuestro tiempo, este es el momento en que nos toca a nosotros como generación hacernos cargo (como diría emprendamos), es el momento en que nos decidimos o lo dejamos pasar por el lado…
La pelota está en nuestras manos.
Saludos,
GG
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