Cuando Charles Darwin publicó, en 1859, El origen de las especies, argumentó que el hábitat de una especie sufre cambios a largo plazo - geológicos, climáticos, llegada o huida de especies-, que a veces se manifiestan en períodos de millones de años, con lo cual la especie ve amenazada su supervivencia. Ante la amenaza, la especie se ve en la obligación de evolucionar, como una estrategia de supervivencia. El medio selecciona naturalmente a las especies que mejor pudieron adaptarse a los cambios: las que no lo logran se extinguen. La obra de Darwin tuvo un enorme impacto y causó gran controversia, principalmente por oponerse a la teoría creacionista, ampliamente divulgada por la Iglesia Católica en la época.
Ahora bien, por primera vez en la historia de la Tierra, una de sus especies, el hombre, ha sido responsable de generar los cambios en el hábitat que pueden llevar a su propia extinción. El cambio climático, la contaminación de ecosistemas y la sobreexplotación de recursos amenazan el futuro de la especie, ante lo cual el hombre requiere con urgencia una estrategia de supervivencia.
En 1999, La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos estimó que el hombre estaba consumiendo el 120% de la capacidad productiva del planeta. En otras palabras, el 20% de los que consumímos se lo estábamos arrebatando a las futuras generaciones. Una situación que por definición no se puede mantener a perpetuidad.
El aumento explosivo de la población (entre 1950 y 2000 nacieron mas seres humanos que en los 2 millones de años precedentes), con el consecuente aumento en la demanda de recursos – en especial alimentos -, las abismantes tasas de consumo, la pérdida de suelos, sobreexplotación de acuíferos, y muchas otras causas, amenazan con una crisis alimentaria que puede tener efectos devastadores.
Ante estas amenazas, el camino de la sustentabilidad es la única estrategia de supervivencia que el hombre puede seguir.
La sustentabilidad se puede entender como el desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas. En otras palabras, significa vivir de los intereses de la Tierra sin consumir su capital. El planeta posee una capacidad limitada de generar recursos y asimilar residuos, y el desarrollo del hombre solo será posible a perpetuidad mientras la demanda de recursos y la generación de residuos estén limitados por las capacidades de la Tierra.
Muchos creen que el problema no es serio pues la tecnología proveerá la solución, incluyendo el desarrollo de tecnologías menos contaminantes, el aumento en el rendimiento de las tierras cultivadas, etc. Sostienen que se puede seguir viviendo como estamos, y abogan por crecer más y más, siempre en términos económicos.
Hay otros que creen que el problema es grave y el futuro del hombre depende de las acciones que se tomen hoy. Estas personas están conscientes que la crisis ambiental que vivimos es una expresión más de un modelo político, económico y social en crisis, que mantiene enormes injusticias ambientales y sociales, y cree en el crecimiento económico a cualquier precio como camino de la felicidad.
Me inclino por esta segunda visión, por que creo que el mundo está viviendo una seria crisis de misticismo, con el dinero como aparente fuente de felicidad, obtenido a costa de la explotación indiscriminada de la naturaleza, y siendo testigo de las enormes injusticias sociales aun no resueltas.
Ser sustentable implica hacer las cosas mejor. De partida, requiere que todos consideremos la variable ambiental en las decisiones que tomamos. La decisión de salir en auto o en micro no dependerá solo del precio y tiempo que tome cada opción: también considerará el CO2 generado por cada una.
No podemos seguir asumiendo que los recursos son ilimitados. Esta suposición está llevando a la extinción al Esturión en el Mar Caspio, al Alerce en la Patagonia Chileno-Argentina, y está secando el Río Amarillo, en China. Existen numerosos pasos a seguir para lograr la explotación sustentable de recursos.
En la sociedad sustentable no se generará basura. Todo residuo será reciclado o reutilizado. La materia orgánica volverá a la tierra y se dejarán de fabricar productos que terminen en basurales. Las ciudades serán diseñadas para las personas y no para los autos. La población mundial se estabilizará, y el futuro no buscará el crecimiento, sino el desarrollo. Antes de aumentar la comodidad de algunos, se satisfarán las necesidades básicas de todos.
Como ven, el camino de la sustentabilidad implica muchos aspectos, que espero sean tocados en el blog mas en detalle. Por el momento entendamos que nuestro ritmo de vida está destruyendo el hábitat que nos sustenta, y si no evolucionamos hoy, nuestra supervivencia está en peligro, como auguró Charles.


dejando huellas
Excelente post caito.
Pienso que uno de los grandes problemas de la sustentabilidad es la poca información que existe sobre las causas y efectos del uso indiscriminado de los recursos naturales y de los factores contaminantes. Surge entonces la oportunidad de comunicar, foco que últimamente ha tomado fuerza por el caracter mediatico que ha adquirido. Para los que no saben, los invito a visitar el blog ecológico ecologiadelsur.bligoo.com, donde juan carlos y otros tantos más han profundizado sobre diversas temáticas medioambientales. De ésta forma, gente mejor informada gente más responsable. Tremendo aporte.
es cierto
Es cierto Tino que existe una desinformación sobre el tema, principalmente las formas de reducir nustro impacto ambiental. El objetivo de Ecología del sur es un poco ese, informar sobre estos temas de manera de que nuestras acciones sean ambientalmente responsables. Gracias por el apoyo y nos estamos leyendo.
paz
es muy cierto
casy no entendi
tonto!
TONTO!