Chile ha experimentado un proceso de desarrollo relativamente lento a lo largo de su historia. No obstante, en las últimas décadas hemos observado a nuestro país despegarse de la región en materias de crecimiento económico e institucionalidad. Si bien, aún nos encontramos lejos de aquellos países líderes en desarrollo, hablamos de Chile como un país emergente y bien encaminado. Este buen momento ha permitido que antiguos problemas sean superados gracias a los avances del desarrollo y la adecuada formulación de políticas públicas. Sin embargo, han ido surgiendo también nuevos desafíos para nuestra nación. De esta forma, en Chile ya no se habla tanto de pobreza sino de desigualdad. Ni de desempleo sino que de sueldo ético. La educación no es la excepción. Una vez superado el tema cobertura educacional, los esfuerzos apuntan a mejorar los estándares de calidad. Estos son los desafíos del nuevo Chile, desafíos que muchas veces se enfrentan a fuertes obstáculos que entorpecen la tendencia progresista.
La educación es un tema trascendental en la sociedad. El Estado de Chile provee la posibilidad de que cada individuo tenga acceso a educación básica y media para así generar nuevas oportunidades en personas que antiguamente debían conformarse por mantenerse en su quintil de distribución del ingreso. Hoy en día, educarse es una realidad. Sin embargo, mucho se ha cuestionado la calidad de dicha educación. Y con justicia, pues las conclusiones pertinentes a las pruebas SIMCE y otros análisis internacionales (1), ubican a Chile como un país con muy baja calidad educacional. El problema de fondo, es que la calidad de la educación repercute en muchos ámbitos de la vida en sociedad. Una sociedad mejor formada, es una sociedad más respetuosa, con menores probabilidades de delinquir, con mayores expectativas de crecimiento económico, más consciente del medioambiente y mejor encaminada para disminuir las escandalosas brechas de desigualdad. Nadie duda de la importancia de la calidad de la educación en las sociedades contemporáneas.
Sin embargo, mejorar la calidad no es un tema sencillo. Tampoco se trata de simple voluntad política como muchos sostienen, aunque si se debe reconocer la importancia de ésta. Alrededor de la educación se encuentran fuertes grupos de interés como el gremio de profesores, las autoridades de gobierno, las municipalidades, la iglesia católica y la enorme masa de individuos que participan de la educación. De esta manera, la formación de políticas que apunten a superar este problema dependen de cambios en la sociedad, de las fuerzas globalizadoras, la percepción de las elites, la opinión de los distintos actores involucrados, los procesos legislativos y los eventos emergentes (2).
De todas formas, en el presente ensayo, pretendo focalizar la temática hacia la importancia del estatuto docente, específicamente a como este protege al gremio de profesores, a través del sistema de evaluación docente, provocando una fuerte barrera para producir cambios en la calidad educacional.
“…la falta de dinamismo y calidad están marcados por el estatuto docente que protege exageradamente al los profesores municipales. La evaluación docente es un primer paso y ni siquiera se lo han hecho en su totalidad, un gran desafío entonces es enfrentar el gremio de los profesores…(3)
La lógica nos lleva a pensar que si queremos mejorar la calidad de la educación, debemos mejorar la calidad de quienes la imparten. De esta manera, una buena política sería producir incentivos para que nuevos docentes, docentes jóvenes, bien capacitados, se inserten en la educación municipal. Por otra parte, reducir el número de docentes de baja calidad, muchos de ellos obsoletos en técnicas y conocimientos. En términos netos, producir un reemplazo de profesores malos por profesores nuevos, mejor capacitados. Sin embargo, llevar a cabo una idea como esta pareciera ser una locura. La realidad nos muestra un gremio de profesores altamente protegido contra el cual nadie quiere pelear. Una paralización por parte de ellos podría significarle a un candidato perder la elección, a un gobierno salir del poder. Al parecer, no existe el momento políticamente correcto para enfrentar al gremio de profesores. Existe un enorme temor por ser quien proponga de una vez por todas los cambios que tan evidentes y necesarios se han hecho con el tiempo. Cambios que de no provocarse pronto, significaran un fuerte estancamiento en el proceso de desarrollo que esta viviendo Chile.
Un ejemplo de esto es el sistema de evaluación que actualmente esta operando. Este sistema, a mi entender, cuenta con innumerables defectos que en definitiva, colaboran a fortificar aún más el peso relativo de los profesores en la arena de discusión. MINEDUC puso a disposición en su página web una serie de documentos relacionados con la evaluación docente. En ellos podemos evidenciar ciertos aspectos bastante discutibles de los cuales presentaré a continuación solo algunos ejemplos.
La evaluación docente no se efectúa en la totalidad de los municipios. Por ejemplo, para la evaluación docente de educación media, existen 73 comunas involucradas. ¿Y las otras?
Pauta de Autoevaluación.
Evaluación de los pares.
Portafolio (que incluye una clase filmada, establecida con anterioridad).
Es una evaluación explícita, en la que el docente conoce los criterios con los cuales será evaluado (aquellos señalados en el Marco para la Buena Enseñanza) (4), vale decir, todo el proceso de evaluación es definido y conocido con anterioridad permitiendo que cada docente se prepare exclusivamente para dico momento.
La evaluación se realiza cada 4 años. Esto refuerza el punto anterior. O sea, no solo pueden preparase para la evaluación, sino que esta se realiza pocas veces en su carrera de docente.
El Marco para la Buena Enseñanza (MBE), fue elaborado entre otros, por el colegio de profesores.
Las categorías de desempeño son las siguientes: destacado, competente, básico, insatisfactorio; significando esta última condición que el docente sea evaluado al año siguiente. Pero en definitiva, ¿alguien reprueba?
Existe un código de confidencialidad para los participantes de la evaluación lo que a la larga provoca una sensación de poca transparencia.
De esta forma, nos encontramos frente a un sistema de evaluación que a la larga no significa una mejora en la calidad de la educación, puesto que no opera como filtro de malos docentes (no los pueden remover de su puesto), ni resulta ser un indicador de calidad confiable (puesto que la evaluación es prácticamente hecha por ellos mismos). Como ejemplo de la anterior presento los resultados de la evaluación 2006 (5), en sus cuatro categorías:

Observamos que cerca del 60% de los evaluados obtuvieron categoría de competente o destacado. Pero en la realidad estos resultados no se acoplan a los obtenidos por los índices de calidad de educación, lo que demuestra el sesgo de la autoevaluación y el proteccionismo de los pares.
Por otra parte, observamos que pese a que los docentes se autoevalúan y reciben evaluación de los pares, existe un 40% de profesores que alcanza como máximo la categoría de básico, lo que nos muestra la cantidad de profesores que quizás no debiesen estar forjando el futuro de las personas y que pese a la evaluación negativa, continúan en el sistema.
Pese a todo lo anteriormente mencionado, pienso que hace un tiempo atrás, se abrió una posibilidad real de comenzar a producir estos cambios tan perjudiciales para la sociedad. La revolución de los pingüinos demostró que la opinión de los individuos (en este caso los jóvenes) es capaz de ubicar una temática en la cumbre de la agenda política. Demostró ser además, una voz provocadora pero constructivista con miras a una mejora en la educación, que en periodos de democracia, tiende a ser escuchada mas que acallada.
1. Comparaciones PISA.
2. Charles E. Lindblom, "The Science of Muddling Thorugh".
3. Harald Beyer, "Productividad, desigualdad y capital humano".
4. www.docentemas.cl/bienvenida.php
5. Sistema de evaluación del desempeño docente, Encuentro internacional sobre evaluación, carrera y desempeño profesional docente.
Publicado en clandestino.bligoo.com


NO A DOCENTE MÄS
¿Quién fiscaliza a Docente más, ¿o es otro grupito que actúa con fines de lucro?
NO A LA EVALUACION DOCENTE, se lucran con los profesores, hace mas de 8 años.
DOCENTE MÄS, se lucra con los profesores de Chile y nadie dice nada.
Debe ser que hay muchos que ganan platita con los profesores de Chile.
Si saliste bien evaluado porqué evaluarse nuevamente al cabo de cuatro años, ¿piensan que el profesor es otro o cambio?
Ganar y ganar dinero Docente más, ¿quién le pone el cascabel al gato?